La Esquina del Belmonte 1×28: ‘El vals del albacetista’

He de reconocer que si hay un grupo que me gusta, ese es ‘Skape’. Sus letras, escritas a primeros de los noventa, parecen estar escritas ayer mismo. Eso es señal de que este país llamado España no ha cambiado tanto como nos creemos. Rectifico: ha cambiado a peor en ciertos aspectos. Pero eso, no me compete juzgarlo a mí aquí.

En Vallecas teníamos la enésima oportunidad de no hacer la goma en el pelotón ciclista de la Liga SmartBank y engancharnos a la carrera por la permanencia. Está la carrera tan difícil como subir para un ciclista amateur El Alpe ‘D Huez. Ya veremos.

 

Nada más comenzar el partido, el equipo encajó un gol. Ya hacía pensar eso en otra derrota que nos hubiese acercado de manera definitiva al abismo.

En la primera parte, el Alba no existió. El equipo pudo salir goleado, si no es por varios cruces de los centrales de nuestro equipo. Voy a hacer un paréntesis: Señor Ménendez: debería de haber ensayado las jugadas de estrategia tanto a nivel ofensivo como defensivo. Seguidamente hubo varias ocasiones madrileñas con Advíncula percutiendo por la banda. Un fichaje, el de Advíncula, que me hubiese encantado tener en el Albacete la temporada pasada cuando se rumoreaba que Mauro lo podía traer.

Como decíamos, el Rayo nos pudo haber goleado con poco que estuviese acertado en la primera parte. El Albacete ni la olió en el primer acto, salvo un intento de centro de Álvaro Jiménez: a pesar de que estuvo terriblemente desacertado, fue de los mejores tras el descanso.

Una segunda parte en la que el Rayo no existió. Imagino que hubo charla en el descanso. Porque el Albacete salió con otra cara y salió dispuesto a ganar (era lo que había que hacer desde un principio, dado lo complejo de la clasificación)

Otra cosa para el señor Menéndez: míster, los mejores siempre. Es un error al contrario tenerlos en el banquillo. El equipo en la segunda parte mejoró con la entrada de Dani Torres. El colombiano mejoró al equipo y lo hizo mover en ataque. Por él se inició la jugada del empate a uno de Álvaro Jiménez. Una pena lo de Álvaro Peña. Hace dos años prometía, y de prometer al ostracismo. Las vueltas que da él fútbol. Son las vueltas que da la vida. Casi sin tiempo

Estamos en un momento muy delicado. Casi desahuciados. Pero como le dijo un paisano a Juan Pablo López “Estos cabrones me hacen creer”.

Si los diez minutos que el Albacete tiene de lucidez futbolística podemos, ilusos de nosotros, creer en que se puede luchar. Aunque casi mejor que la agonía termine ya, pongamos el ingenio a pasear, e inventemos “El Vals del albacetista”; es como “El vals del obrero” pero en vez de reclamar mejoras para el conjunto de la clase obrera, canta las desventuras tanto dentro como fuera del campo. Darían para un libro, por cierto.

PD: Todo mi ánimo para las chicas del Fundación Albacete. En especial para sus capitanas (si, yo siempre barriendo para casa). Han hecho un temporadón y solo ha faltado un poco más de suerte. De suerte y quizá, y sólo quizá se echó tarde a Quejigo. Cintia es una pedazo de jugadora.

Me despido por hoy de mi Esquina, vuestra Esquina hasta la semana que viene.

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