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Aúpa Alba

Nilson Esidio: “o Pirulito”

Esta semana, Aúpa Alba recuerda a uno de los futbolistas con más calidad que ha pasado por las filas de nuestro equipo. Solo estuvo unos meses en nuestra ciudad pero sus goles no dejaron indiferente a nadie y, muy pronto, se convirtió en uno de los ídolos de la hinchada albaceteña

Esta semana, Aúpa Alba recuerda a uno de los futbolistas con más calidad que ha pasado por las filas de nuestro equipo. Solo estuvo unos meses en nuestra ciudad pero sus goles no dejaron indiferente a nadie y, muy pronto, se convirtió en uno de los ídolos de la hinchada albaceteña.

Para hablar del protagonista de hoy, tenemos que echar nuestra vista atrás y asomarnos a la temporada 93/94. El Alba, después de una permanencia agónica la campaña anterior, en la promoción frente al Mallorca, se reforzó convenientemente para evitar este tipo de sustos. Hombres importantes como Fradera y Sala, procedentes del mencionado Mallorca, o los regresos de Alejandro y Conejo hacían presagiar un gran campeonato para los manchegos. Sin embargo, los comienzos de aquel año, sin ser malos, si fueron algo titubeantes. El Albacete acusó la baja de su principal estrella, Zalazar, que no pudo debutar hasta la octava jornada debido a que estaba disputando la clasificación para el mundial de Estados Unidos con la selección uruguaya, y durante los primeros partidos de competición estuvo cerca de los puestos peligrosos. Tras la reaparición del uruguayo, la cosa mejoró bastante pero, aún así, el equipo no acababa de mostrar todo su potencial. A aquella gran plantilla le faltaba la guinda final que llegaría en Diciembre. Esa guinda fue nuestro protagonista de hoy: Nilson Esidio.

TRAYECTORIA DEPORTIVA

Apodado en Brasil como Pirulito (chupa chups) debido a su delgadez y gran estatura, Nilson (Santa Rita do Passa Quatro, Brasil, 1965), tuvo una extensísima carrera deportiva que le llevó a pasar por 27 clubs distintos de Brasil, España, México y Perú.

Sus inicios en el fútbol profesional datan del año 1983 en las filas del Sertaozinho FC, equipo brasileño de la cuidad del mismo nombre que, por aquel entonces, militaba en la segunda división del estado de Sao Paulo. Posteriormente, pasó al Platinense de Paraná para, en 1986, acabar en las filas del XV de Novembro Jau. En este club paulista, Nilson, que hasta entonces venía jugando como medio ofensivo y no pasaba de tener cifras discretas, adelantaría su posición y se convertiría en el gran goleador que fue durante el resto de su carrera. Pronto, sus goles no pasarían inadvertidos para las mejores escuadras de Brasil y es así como recala, previo paso de algunos meses por el Ponte Preta, en unos de los grandes del país, el Internacional de Porto Alegre. Ese mismo año, 1988, con el Colorado (así se conoce al Internacional en Brasil), Nilson se convertiría en el máximo goleador del Brasileriao (primera división brasileña) con 15 goles, lo que le llevó a debutar con la selección carioca.

Sus progresos eran bien vigilados desde Europa y el Celta de Vigo le trajo por primera vez a nuestro país para sustituir a su compatriota Amarildo, traspasado a la Lazio de Roma. Con los celestes, no repetiría los éxitos alcanzados en Porto Alegre y a mitad de aquella temporada, la 89/90, con solo 10 partidos disputados y 2 goles en su haber, volvería a Brasil para enrolarse en las filas del gran enemigo de Internacional, el Gremio, donde se reencontró con su mejor versión y acabó haciendo 28 goles en todas las competiciones en las que participó. A pesar de sus grandes números, Nilson continuó fiel a su costumbre de no firmar contratos de larga duración – no le convenía debido a la alta inflación de aquella época, como el mismo decía- y en los tres años siguientes, vistió la camiseta de cuatro equipos distintos: Portuguesa, Corinthians, Flamengo y Fluminense, dejando en todos ellos su impronta de gran goleador.

Precisamente desde Fluminense llegaría cedido al Albacete en el mes de Diciembre de 1.993. El propio Nilson nos contaba como el desaparecido Enrique Orizaola, director deportivo del Alba en aquel momento, fue hasta Brasil para lograr su fichaje:
” Enrique Orizaola se trasladó a Brasil y se puso en contacto con mi representante. Yo, que estaba en un gran momento en Fluminense, no conocía absolutamente nada de Albacete. Hablé con Antonio Carlos para preguntarle y me dio muy buenas referencias, tanto del equipo como de la ciudad. Me encantó lo que me dijo y así fue como decidí aceptar la oferta”

A su llegada, el brasileño comentaba en varios medios sus posibilidades de ir al mundial de Estados Unidos que se disputaría ese verano: “Hay mucha competencia. Otros delanteros, como Romario, están muy por encima de mí ahora mismo, con lo que yo calculo que mis opciones pasan por hacer 15 o 20 goles con el Albacete”.

Finalmente, no pudieron ser tantos (acabó la liga con 8 goles) y, como él mismo presagiaba, no acudió a ese mundial. Aún así, su movilidad en punta, su velocidad y sus constantes desmarques dotaron a aquel Albacete, entrenado por Víctor Espárrago, del arma que necesitaba. Desde el debut de Nilson, el Alba subió como la espuma hasta el punto de rozar, durante gran parte del campeonato, los puestos que daban acceso a competiciones europeas. Las grandes actuaciones del “pirulito”, como el 5-0 al Oviedo donde anotó 3 goles, lo convirtieron en uno de los delanteros de moda en España, hasta el punto de que programas nacionales como Grada Cero le dedicaban reportajes como el que se puede ver en el siguiente vídeo:

A pesar del potencial de aquella plantilla, quizá la mejor de la historia del Albacete, las opciones de jugar la copa de la UEFA se esfumaron antes de tiempo y el equipo, que ya no se jugaba absolutamente nada, se dejó ir en las últimas jornadas acabando en una cómoda, a la vez que discreta decimotercera posición, que no reflejaba realmente el buen hacer de aquella temporada.

ADIÓS AL ALBA Y ACTUALIDAD

Con el cierre de la campaña 93/94, Nilson acabó su cesión en Albacete y, en principio, debía volver a Brasil. Sin embargo, Víctor Espárrago que también abandonó el banquillo del Alba, lo reclamó para su nuevo proyecto en Valladolid. El brasileño, no pudo comenzar la temporada con sus compañeros debido a problemas gástricos que derivaron en una fuerte hemorragia interna que le llevó al hospital en estado de gravedad. Ya recuperado, su temporada en Pucela, a pesar de ser el máximo goleador del equipo junto a Alberto, no fue demasiado exitosa. Nilson solo pudo anotar 6 goles que no sirvieron para evitar el descenso de su equipo. Esa sería la última experiencia en Europa de nuestro protagonista de hoy.

Posteriormente, Nilson regresaría al continente americano donde seguiría, como si de un nómada del fútbol se tratara, acumulando equipos. El carioca, continuó batiendo redes en los campeonatos brasileño, mexicano y peruano. Conjuntos como Palmeiras, Vasco de Gama, Atlético Paranaense y Santo Andre en Brasil, Tigres en México o Sporting de Cristal, donde acabaría como máximo anotador con 25 tantos, y Universitario de Lima en Perú, gozaron de su habilidad de cara al gol al máximo nivel.

Tras abandonar el club limeño, ya de vuelta en su país, Nilson, lejos de dejar de lado el deporte que se lo dio todo, se enroló en varias aventuras más en los campeonatos menores del fútbol brasileño. Santa Cruz, Rio Branco, Portuguesa Santista, Atlético Sorocaba y finalmente Nacional Atlético Clube, donde colgó las botas en el año 2004 disfrutaron de los últimos años en activo del delantero paulista.

Atrás dejaba 27 camisetas distintas, un buen puñado de goles, varios trofeos como máximo goleador conseguidos en diferentes campeonatos y, sobre todo, grandes recuerdos de un pasado marcado por el balón. Recuerdos que, como él mismo nos cuenta, también le llevan a una pequeña ciudad manchega de la que no conocía absolutamente nada antes de llegar, Albacete: “Guardo muchas cosas bonitas de mi paso por allí. Me gusta mucho mirar fotografías de mi familia y mías en la ciudad. Recuerdo con cariño a muchas personas, mi peña en la cafetería de mi amigo Juan, los compañeros y también las fiestas taurinas”. Con respecto a estas fiestas, Nilson nos contaba alguna anécdota acaecida en las famosas capeas que la plantilla celebraba por aquella época: “Fuimos a la finca de Dámaso González para festejar el cumpleaños de Zalazar. Después de la comida, hubo tiempo para demostrar mis habilidades taurinas y la vaquilla acabó por tirarme al suelo. Tuve que ser rescatado por el torero Manuel Caballero que también estaba con nosotros”.

Hoy en día, Nilson, que reside en la ciudad de Sao Paulo, después de dedicarse a la organización de conciertos y eventos deportivos, nos relata lo siguiente acerca de su vida actual: “Actualmente, trabajo como entrenador personal, y tengo entre manos un proyecto con chicos de entre 13 y 17 años, que comenzará este mes de Enero. En cuanto al fútbol, sigo jugando los fines de semana con el equipo de veteranos del Corinthians”.

En definitiva, parece que Nilson evoca su paso por Albacete con el mismo cariño que nosotros lo recordamos a él.

 

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